Las cosas pequeñas de la vida

Las cosas pequeñas de la vida

Cuándo el sol entra por la mañana en mi cuarto y se posa sobre las paredes, haciendo dibujos que me incita a ver bucles decorativos, algunos moviéndose, otros con destellos del arco iris, me siento feliz. Un día nuevo por comenzar, ¿que me deparará? El que sabe ver encontrará el arte en la naturaleza. Simple y bello la mayoría de las veces, otras sorprendentes, que nos hace recordar que estamos vivos y que la belleza está allí para descubrirlo. Nosotros los artistas nos inspiramos la mayoría de las veces en estas pequeñas cosas y luego lo interpretamos y lo plasmamos en nuestro arte, bien puede ser una pintura, dibujo, una escultura o quizás música. Puede ser efímero y hay que saber captar el momento, pues sabemos a ciencia cierta que no se vuelve a repetir y en un momento breve todo cambia. Por ello los fotógrafos siempre llevan algo con lo cual pueden retratar el instante,en el que descubren algo especial. Puede ser cualquier cosa, una persona con una sonrisa bonita, un animalito gracioso o un acontecimiento inesperado, tal vez un beso furtivo y complicidad. Aquí les dejo una imagen de la luz tardecita entrando por mi ventana iluminando una parcela de mi tapiz con el drago.

 

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“La Feria de Arco en Madrid”

Todos los años se presenta Arcos como algo inmediato, que hay que decidir si vale la pena asistir desde esta isla que desde un plano cultural resulta tan lejana a los focos de difusión del “Arte”. Realmente esta reflexión fue la que me impulsó a ir y resultó un acierto.

Este año fue distinta, más espacio, menos galerías; se ve la mano de un gestor de arte entre bastidores, pues las obras han sido mejor seleccionadas; menos público, más dinámica, cómoda, más limpia, han quitado la moqueta.

Me resultó todo un placer. A nosotros los artistas nos llenan de ideas nuevas, unido a técnicas y soportes innovadores.

Pasando a lo concreto, la obra “los carpinteros” me sorprendió gratamente, y también unos hilos en colores colgados e iluminados que seguramente en el futuro será unas de las técnicas que se repetirán. Había un “tambor” que al mirar en su interior aparecía una profundidad interminable; fue otro de los atractivos.

Este año el país invitado fue Rusia, sin embargo, del arte ruso poco deja en la retina.

Quizás en este momento lo más interesante en el panorama artístico internacional son los países asiáticos, con una frescura, originalidad y trabajo muy elaborado. Este año repite una de las galerías asiáticas con unos cuadros hechos con retales de ropa vaquera, todo un logro a nivel artístico y tremendamente original.

Cada vez se ve más obras en papel, quizás tenga algo que ver con la crisis. Otra cosa que me llamó la atención fue que no se exhibían las obras en marcos tradicionales sino más bien colocados en su sujeción de otra forma, bien con unos marcos caseros o simplemente con pinzas u otro elemento inventado. Me parece estupenda esa idea ya que gran parte del presupuesto de un artista lo lleva el enmarcado, que por regla general es carísimo y más si se piensa que para una exposición no solo se enmarca un cuadro sino varios.

En fin, volver de Arco es como llenar la mente de un almacén de ideas para poderlo aprovechar de una forma sana, donde prevalezca la originalidad.